Movimiento republicano y superstición 4
Aprovechando que es 14 de Abril…
El mayor problema que le veo al movimiento republicano (o sea, antimonárquico) español es la superstición. No discuto que la idea de una monarquía hereditaria es una pieza un tanto chirriante y anacrónica. El problema, sin embargo, no es aceptar ese argumento, que de suyo me parece válido. El problema, como ocurre tantas veces, radica en no saber otorgar a cada cosa su importancia real.
La monarquía hereditaria es problemática, pero es un problema menor en comparación con otros, al menos si de lo que hablamos es de soberanía y del modo en que el sistema político español permite al pueblo ejercerla. Ya puestos, a mí, el que no podamos elegir directamente al Ejecutivo, sino que sea a través del filtro del Parlamento, me parece más grave que la monarquía. Básicamente porque aquí es donde los territorios con partidos locales fuertes (y que no tienen por qué justificar su actuación fuera de sus circunscripciones) acaban teniendo más influencia que el resto. ¿Por qué no podemos elegir al Presidente del Gobierno directamente los ciudadanos mediante el criteiro de un hombre, un voto? ¿Soy el único que siente envidia de los americanos cuando eligen a su Primer Ministro? Si de lo que se trata es de achicar déficits democráticos dando al pueblo poder de elección, me parece que nuestro movimiento republicano (o sea, antimonárquico) realmente existente está desaprovechando una ocasión estupenda. Más aún si tenemos en cuenta que el poder del Ejecutivo es mucho mayor, lógicamente, que el de Corona.
Y ya puestos, también podíamos reivindicar una reforma de la ley electoral que convierta a los ciudadanos, y no a las circunscripciones territoriales en verdaderos sujetos de la soberanía nacional a la hora de elegir a sus representantes.
E incluso sería posible, ya puestos, pedir listas abiertas, a fin de erosionar le carácter partitocrático de nuestra democracia.
Elección directa del Ejecutivo, modificación de la ley electoral, listas abiertas… ¿no afectan estas cuestiones mucho más a la calidad de la democracia que la cuestión de la monarquía? Cuando el movimiento republicano (o sea, antimonárquico) se vuelve monotemática con la cuestión de la Corona, como si ésta, y no los otros problemas, fuera la tara fundamental del régimen, creo que está incurriendo en una simplificación supersticiosa. Y ésa, unida a cierta idealización de una Segunda República mal diseñada (o sea, incapaz de establecer un régimen estable) es mi principal reproche al actual, y a todas luces creciente, movimiento republicano español.

