Leviatán

Tanta libertad como sea posible, tanto Estado como sea necesario

Bisbal y el pañuelo palestino 0

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Ya está. Bisbal acaba de cargarse la costumbre de la juventud progresista y con con pretensiones de alternativa al adornarse el cuello con el pañuelo palestino. Sencillamente, la búsqueda más o menos contracultural de la autenticidad es incompatible con todo lo que proceda del mainstream. Los apocalípticos se definen por oposición a los integrados. Y esto de Bisbal ha sido muy duro. Demasiado, aunque también es cierto que todo empezó el día que Balenciaga decidió lucirlo.

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12 de Octubre. Día de la Hispanidad. Fiesta Nacional de España 0

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Pongo la bandera para empezar porque es normal en cualquier país lucirla el día de su fiesta nacional.

Pongo la bandera porque a diferencia de lo que dicen los Pepiños Blanco no necesito permiso de ningún Jefe de Estado para hacerlo.

Pongo la bandera porque hoy España es la única nación política de la que podemos acogernos. El resto de los nacionalismos que compiten con la nación española o que amenazan con separarse de ella, no dejan de ser nacionalismos étnicos. Por eso hoy, frente a ellos, la bandera nacional epañola, como símbolo constitucional, representa la libertad más que nunca.

Pongo la bandera con la esperanza de que al año que viene los españoles que simpatizan con el PSOE también lo hagan y el emblema constitucional sea, por fin, un poco más de todos.

Feliz 12 de Octubre. Feliz fiesta nacional.

Valores constitucionales 2

Esta expresión, “valores constitucionales”, es empelada a menudo por los partidarios de una asignatura como Educación para la Ciudadanía. Normalmente la emplean para apelar a valores compartidos por todos con independencia de la orientación política, moral o religiosa de cada uno. Pero a mí me chirría. Y me chirría porque no me parece nada evidente que la Constitución tenga como misión proporcionar valores comunes. Lo que debe hacer una constitución, precisamente, es proporcionar normas que permitan la convivencia y el “fair play” entre quienes profesan tablas d valores distintas, dispares incluso. Cuando la disparidad de valores es grande -como puede suceder, u sucede de hecho entre individuos y colectivos de una sociedad compleja- la solución no es pretender que existen valores compartidos (la esperanza de que finalmente podremos acabar fundidos en un abrazo fratrernal) sino la esperanza de que, al menos existan normas que nos permitan convivir pacíficamente desde nuestras diferencias.